Entendemos por anagramas a aquellas imágenes dibujos, jeroglíficos, etc.; que, en virtud de los diversos elementos o rasgos asociados que los componen, son aceptados como las representaciones simbólicas de una realidad. En nuestro caso el emblema está compuesto por la Corona de Espinas y el Pilar de la Virgen (como elementos principales) y que simboliza a nuestra Cofradía.

El Anagrama figura impreso en todos nuestros documentos, y es el motivo gráfico del sello con el que se autorizan. Por otra parte, está presente en todos los atributos procesionales, grecas de los pasos, reposteros, elementos auxiliares, etc. Pero donde cobra su máximo protagonismo y cumple básicamente su función es en el Guión, en la medalla y como parte fundamental del hábito al aparecer bordado en el delantero del capirote.
Fue diseñado por hermanos fundadores tal como lo conocemos ahora y así aparece en los primeros impresos. Resaltando en él la modestia de nuestra Cofradía, se le privó de los adornos superfluos habituales en los emblemas. Su sobriedad, por la sencillez de su composición, consigue que sea fácilmente reconocible, frente a otros más recargados, que suelen resultar algo confusos.
La Corona de Espinas

Está claro porqué su presencia dada la advocación a la que está dedicada la Cofradía. Está compuesta de dos gruesas ramas de espino entrelazadas diez veces formando un sinfín. En ocasiones se han variado estas características en la confección de algunos atributos: aumentando el número de ramas, su grosor, etc. Es el elemento exterior del anagrama, dándole su apariencia circular. Las espinas, muy visibles por su gran tamaño, salen en todas direcciones, recordando de forma muy evidente el suplicio de Nuestro Señor. La Corona de Espinas es uno de los elementos más repetidos en los anagramas de las cofradías de Zaragoza; si bien, suele aparecer con ramas mucho más finas y con formas ovaladas.
El Pilar de la Virgen

Muestra la especial devoción que siente nuestra Cofradía por Nª Sra. la Virgen del Pilar, y la recuerda además como protectora de las Escuelas del Ave María de las que procedían la mayoría de los fundadores.
El Pilar se identifica perfectamente gracias a diversos símbolos como son la Corona de la Virgen, la Cruz de la Orden de Santiago (cruz en forma de espada) y el emblema Ave-María (una A y una M superpuestas), distinguiéndolo de la Columna de la Flagelación con la que podría confundirse.
El Fondo

El fondo habitual del anagrama es un círculo blanco concéntrico a la Corona de Espinas. En lugares de especial relevancia como guiones, manto a la Virgen o reposteros aparece sobre una cruz de variables proporciones y colores.